más tú - tú más
¡muchas gracias!
No sólo me has privado de mi íntima e irreductible sino que le has quitado la gracia a mi madrugar veraniego, viaje soporífero en el coche y observación de féminas madrugadoras o, mejor aún, trasnochadoras. Has convertido el ritual, tan antiguo como mi vida fuera de aquí, en recorrer la perpendicular de tu ex-casa y caminar en frente del bar donde te prepararon aquel bocata. ¡Qué bien! Ya no disfrutaré ni de la vigilia remitente ni de los andares sugerentemente rítmicos, lentos e hipnóticos de otras curvas. De nada me sirve caminar, dominante, como el macho joven y vigoroso y con mirada de mako si estoy castrado e irrazonadamente indispuesto.
Sé que hoy no beberé mucho. Mi hígado se ha reformado y ya no merece castigos, y aunque haya festejos, y aunque haya alguna jovencita núbil, me quedaré como un gilipollas sentado con una copa o, si me veo con ganas, un litro, y por primera vez en años, no fumaré. Si acaso, tabaco solitario. Tampoco sé si me afeitaré y vestiré como para salir de fiesta o me inclinaré por mi aspecto natural de poeta arruinado.
Deberías ensayar los gestos y buscar las palabras mágicas para que me lo crea, mi Reina, o romperme el corazón, que un hemisferio lo prefiere a pensar iluso. Hoy has liberado sin saberlo un fantasma que llevaba tiempo persiguiéndome y que conseguí meter en la aspiradora descifrando tus palabras la última vez que hablamos. Sé que no era tu intención, pero no quiero sentirme un sustituto o un placebo. Déjamelo claro, pero no me mientas. Quizá ya debería saber la respuesta, quizá te pareceré cruel, pero según te leía despertabas mi ascendencia y cimiento instintivo. Las palabras las carga el Lector; puede que sólo sea una aprensiva interpretación mía, pero como estaba antes ahí y ha resucitado tenía que advertirte que irá a por ti. ¡Ten cuidado!
2 comentarios:
Corrijo.
Si, soy un fraude, y lo sabe. Y por mucho que haga o diga no podre creer otra cosa. El moustro que albergo tiene grades dientes que morderan al que se acerque.
Es, quizas, mas facil platearse la realidad de otra manera y admitir que el amor no es como usted pensaba. Hay veces que se coincide en el espacio y otras en el tiempo, si esto sucede a la vez es fantastico. Pero si no se puede hacer que eso sea,es mejor no desesperarse y vagar por los recuerdos, visiones y sueños tontos hasta volver a encontrarse.
Pese a eso, podria decir que he amado, pero nunca como ahora, nunca de manera tan real.
Piense que llevo varios años frente a sueños inservibles -se lo dije muchas veces-, no me odie. Trato de hacerlo bien, intento que no se vaya por culpa mi inmadura estupidez, quiero retenerle conmigo hasta que pueda agarrarle y que no me niegue su abrazo porque tiene que estar convencido de que esto va hacia delante, y estoy convencida de que lo sabe. Ya no necesito tiempo.
(y si no atiende el telefono, y si no quiere escucharme, como si quiere borrar esto, hagalo, yo seguire esperando que pasen unos pocos dias, y que pasen un monton de kilometros hasta que le encuentre)
Extracion de "El arte de la impaciencia -y el triunfo de la voluntad-"Ella
No pude esperar.
No te recordaré mis disculpas.
Ella, amémonos.
Yo, pegado al móvil.
Publicar un comentario en la entrada
Vínculos a esta entrada:
Crear un vínculo
<< Página principal